martes, 21 de octubre de 2014

LOS SOCIOS Y EL MIEDO (José Manuel Cansino en La Razón el 20/10/2014)


En plena tormenta bursátil por el miedo a una nueva recesión en Europa y con millones de personas pendientes de cómo España gestiona la crisis del ébola, el Banco de España acaba de publicar los siempre jugosos datos de la Balanza de Pagos Española. Son jugosos per se para cualquier economía abierta –la nuestra lo es- pero lo son aún más por las esperanzas depositadas en el sector exterior como hoja de ruta para salir de la crisis.
Los datos no son alentadores. De esto ya hemos venido hablando pero ahora le daremos otra vuelta de tuerca. El superávit por cuenta corriente en julio de 2014 se situó en 1,4 miles de millones (mm) de euros, frente a 2,2 mm en el mismo mes de 2013. Esta evolución se explica por el menor superávit de la balanza de bienes y de servicios. Las estimaciones muestran un incremento de las importaciones de bienes y servicios superior al de las exportaciones (12,6 % y 6,5 %, respectivamente).
La balanza de bienes contabilizó en el segundo trimestre un déficit de 4,6 mm, frente a 0,7 mm en el mismo periodo del año anterior. Esta evolución se explica por el incremento de las importaciones (4,6 %) y el descenso de las exportaciones (del 1,6 %). El Banco de España señala de acuerdo con los datos de Aduanas, que la ampliación del déficit de bienes se explica por el descenso del superávit de bienes no energéticos, ya que el déficit energético se redujo. Este último dato nos va a ayudar bastante pues el precio del petróleo sigue bajando (los nuevos yacimientos superan las necesidades) y España es fuertemente dependiente del petróleo.
Pero el estancamiento de nuestras exportaciones es lo que verdaderamente preocupa. La razón es que el 58 % de nuestras exportaciones se destinan, además de a EE.UU., a países europeos con riesgo de entrar en una nueva recesión. Estos países son Francia, Alemania, Italia, Portugal, Reino Unido, Países Bajos y Bélgica. De ellos, Alemania e Italia registraron un crecimiento económico negativo en el último trimestre del -0.2 % mientras que Francia mostró un estancamiento total.
España sabe bien que debe orientar sus exportaciones a mercados menos maduros que el europeo y con más capacidad de crecimiento. Pero eso ni es fácil ni es tarea de unos pocos años.
Retomemos los datos del Banco de España y analicemos el otro componente que, junto con la balanza de bienes integra la balanza por cuenta corriente, esto es, la balanza de servicios. Esta balanza servicios generó en el segundo trimestre de 2014 un superávit de 11,9 mm, ligeramente inferior al registrado hace un año (12,5 mm). Parte fundamental de este apartado es el turismo cuyo superávit se amplió en 0,2 mm, hasta los 9,1 mm y el saldo positivo de otros servicios se redujo en 0,8 mm, hasta los 2,8 mm, con respecto al mismo período del año anterior. En definitiva, los ingresos por turismo siguen siendo un balón de oxígeno vital para la economía española y aquí es donde España se la juega en cómo se ve desde fuera la capacidad de gestión de la crisis de ébola. No sólo los medios de comunicación sino también la clase política tiene aquí una responsabilidad determinante. Si, como es habitual, el cainismo se impone en esta cuestión de salud pública, las consecuencias para el turismo no sólo serán fatales sino difíciles de superar a medio plazo. A nadie se le escapa que, como destino turístico, España se ha beneficiado de la crisis de los Balcanes de finales del siglo pasado y de la “primavera árabe” de estos últimos años. Un cambio en la imagen internacional de España como consecuencia del riesgo de contagio de ébola sería fatal además de injusta.
Concluyamos echando un vistazo a los datos de la balanza de capitales. El Banco de España señala que el saldo de la cuenta de capital mostró en julio un superávit de 0,1 mm, frente a los 0,4 mm de julio de 2013. Como resultado, el saldo agregado de las cuentas corriente y de capital fue positivo (1,5 mm), pero inferior al del mismo mes del año anterior (2,7 mm). En el conjunto de los siete primeros meses del año, la economía española experimentó una necesidad de financiación de 2,6 mm de euros, frente a una capacidad de financiación de 9,7 mm en el mismo período de 2013.
Con los datos de julio, en el acumulado de los siete primeros meses del año 2014 se estima una salida neta de capital de 15,1 mm. Por tanto, parece que no han cuajado aún las inversiones extranjeras en valores españoles como se intentó exhibirse, por ejemplo, con las inversiones de Bill Gates y otros en empresas españolas.

El resumen de lo anterior es que la incipiente recuperación de la economía española se enfrenta ahora a dos importantes problemas externos. El primero es el riesgo de nueva recesión de parte de nuestros principales socios comerciales y la consecuente caída de las exportaciones. El segundo y más importante es el posible impacto negativo que la crisis del ébola pueda tener en nuestro turismo. Nadie dijo que esto fuese fácil.

2 comentarios:

  1. Ante una posible recesión de los mercados sumado a la alarma social provocada por la crisis del ébola, el Banco de España publica la Balanza de Pagos Española. Esta balanza muestra como las importaciones han sido superiores a las exportaciones (12,6 % y 6,5 %, respectivamente). Ésto se explica por el descenso del superávit de bienes no energéticos. Como ejemplo de ésto puedo comentar al petróleo, cuyo déficit sigue bajando, y España es país dependiente de éste material.
    Un hecho a destacar es el boicot que ha hecho Rusia a la UE negándose a comprar productos europeos (por ejemplo alimentos frescos).
    Podemos comentar que nuestras exportaciones siguen bajando porque España las dedica además de a EE.UU., a países europeos con riesgo de entrar en una nueva recesión (Francia, Reino Unido...), teniendo alguno de ellos un crecimiento con signo negativo.
    España es consciente de que tiene que destinar sus exportaciones a mercados más maduros y con más capacidad de crecimiento, lo que no es tarea fácil ni automática.
    Mientras la balanza de bienes y servicios está en continua recesión, la balanza de turismo crecía (el superávit se amplió en 0,2 mm en 2014 respecto a 2013) hasta la crisis del ébola que atemorizó a los turistas que querían conocer España. Mientras España se ha beneficiado de la crisis de los Balcanes de finales del siglo pasado y de la “primavera árabe” de estos últimos años, hoy la crisis del ébola implicará una serie de dificultades que serán difíciles de superar a medio plazo, de las cuales el Gobierno Español tendrá que asumir responsabilidades.
    En cuanto a la balanza de capitales, los siete primeros meses del año 2014 se estima una salida neta de capital de 15,1 mm inferior a la del pasado año. Con esto podemos ver como las inversiones extranjeras no han tenido consecuencias positivas como se intentó, por ejemplo en las inversiones de Bill Gate.
    Para concluir puedo comentar que España cuenta con dos grandes problemas externos, uno la recesión de las exportaciones debido a la pérdida de nuestros grandes socios y un segundo como lo es la crisis del ébola que conllevará a la caída del turismo.

    Tejera Hernández Juliana. Estudiante de Derecho en la US. Grupo M5

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  2. La publicación de los datos de la Balanza de Pagos Española, ha sido un jarro de agua fría frente a las esperanzas que se tenían en el sector exterior. El superávit por cuenta corriente ha pasado de 2,2 mm a 1,4 mm desde julio del año pasado al del actual, además se contabiliza un déficit de 4,6mm debido al incremento de las importaciones de bienes y servicios frente a las exportaciones.
    La gran mayoría de nuestras exportaciones (58%) se envían a USA y a países europeos con riesgo de entra de nuevo en recesión. No es desconocida la necesidad de reorientar nuestras exportaciones hacia mercados con más capacidad de crecimiento que el europeo, pero es un camino largo y difícil.
    Respecto a balanza de servicios debemos decir que el turismo mejoró aunque esto no se vea reflejado en el resultado final, que es de de un descenso de 2,6mm en el superávit. El turismo sigue siendo una fuente fundamental de ingresos para España, que ve cómo peligra debido a la crisis del ébola.
    La balanza de capitales no deja un saldo agregado de las cuentas corrientes y de capital positivo (1,5 mm), una necesidad de financiación de 2,6 mm en los siete primeros meses del año y una salida neta de capital de 15,1 mm, lo que demuestra que las inversiones extranjeras en valores españoles no han tenido tan buen resultado como se quería hacer ver.
    En conclusión, España tiene que superar dos obstáculos externos para continuar con su embrionaria salida de la crisis: el riesgo de recaída de las economías de nuestros principales socios comerciales y la repercusión que puede tener en el turismo la crisis del ébola.

    Gálvez Cortés, José. Estudiante de Derecho en la US. Grupo M5

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